El problema que tiene prendida en fiebre a la
totalidad de la población venezolana, activa o pasivamente, es la corrupción.
Toda la vida ha existido en mayor o en menor grado. En
el Siglo XIX, hubo épocas en nuestra historia en la que hizo notables picos
como en la era de los hermanos Monagas y la de Guzmán Blanco, o amainó, como lo
fue en la presidencia de Soublette. En el Siglo XX, las dictaduras fueron corruptas y las
democracias también tuvieron sus generosas cuotas. Todos los gobiernos de AD y
Copei, tuvieron sus escándalos de corrupción.
Ya moribundo el Siglo XX, apareció Chávez con un fallido
golpe de estado que transformó en un movimiento político electoral con una
plataforma contra la corrupción y ganó los comicios presidenciales en diciembre
de 1998. Con el nuevo siglo dando sus primeros pasos, recordamos los rumores
según los cuales el presidente Chávez se aparecía en la noche para inspeccionar
el funcionamiento de un hospital o disfrazado se mezclaba con los obreros en
una obra pública con la misma intención. Igualmente, se conocieron episodios de
grave corrupción, como el caso de Complejo Azucarero Ezequiel Zamora que
comenzando a construirse se tragó una millonada de dólares, lo investigaron y
brotó el escándalo que llevó a la cárcel a civiles y a varios oficiales
superiores de las FAN. No obstante, las cosas rápidamente comenzaron a cambiar para mal, porque la
prioridad para Chávez pasó a ser el sostenimiento y la prolongación del
ejercicio del poder, sobre todo a partir del golpe de estado del 11 de abril de
2002. Todo se subordinó a ese objetivo.
Los precios del petróleo habían subido y con ello
comenzó la danza de los gastos mil millonarios
en obra pública, gasto social, misiones educativas, deportivas, de salud y, con
lo cual, reflotó la corrupción y esta vez se presentó para quedarse porque se
activaron mecanismos perversos que la institucionalizaron.
Por consejo de alguien o porque lo descubrieron, el
peculado, las contrataciones con
sobreprecios y comisiones -lejos de ser castigados- comenzaron a ser tolerados.
Pero no era por inocencia ni connivencia, pues los casos eran investigados por
las policías políticas y técnicas, como también por órdenes del más alto nivel,
sólo que los expedientes no se llevaban al Ministerio Público sino a una
gaveta. En lo adelante cada investigado sabría de su expediente y de su deber
de lealtad.
Esa práctica se inició con el presidente Chávez y se
generalizó con el actual gobierno de Maduro. Cada funcionario o copartidario
corrupto tiene una espada que pende sobre su cabeza y su máximo jefe tiene la
tijera. Creemos que esto ayuda a entender muchas actitudes de personas que tenemos
por inteligentes y preparadas y, sin embargo, apoyan verdaderas barbaridades,
tales como las iguanas que se comen los cables y provocan un apagón en
Maracaibo o unas antenas en Alaska que tumban la electricidad generada en el
Guri. También habrá personalidades de la oposición que deben tener un
expediente que los relaciona con Odebrech, por ejemplo, y de vez en cuando el
gobierno los llama a botón.
¿LA OPOSICIÓNES ES QUÍMICAMENTE
PURA O TIENE ROL EN LA CORRUPCIÓN?
Hablando de la oposición, parece oportuno reflexionar
sobre su participación en la fiesta de la corrupción. Las personas de nuestra
edad o más antiguas aun, deben recordar cómo vivían en el exterior los
exiliados de Gómez y Pérez Jiménez. A título de ejemplo, residían en una
pensión de Madrid o Ciudad de México, recibían apoyo de amigos, compañeros de
su partido y del gobierno anfitrión, y eso si había alguna simpatía entre
ambos. Los exiliados de entonces se reunían en plazas públicas y en modestos
bares y restaurantes, o en casas de amigos españoles o mexicanos. Hoy en día,
la oposición sita en Madrid compra o arrienda un piso, consume licor y tapas en
los restaurantes de la Plaza Mayor u otra exquisita ubicación. Naturalmente
habrá algún rico de cuna viviendo en la capital española, también algún empresario
o profesional con ahorros suficientes, pero ¿y los demás? Se nos ocurre que hay
unos cuantos que han realizado sospechosos negocios con la dictadura corrupta y
corruptora o tienen hijos que los hacen. Aceptar la ayuda de un hijo corrupto no es necesariamente malo, pero rasgarse las
vestiduras criticando a diestra y siniestra, si lo es.
Hemos sabido de embajadores nombrados por el gobierno
provisorio opositor que tuvieron que renunciar porque nunca les abonaron el
sueldo, pero hay muchos otros que están ejerciendo su representación,
seguramente será porque la mayoría percibe sus emolumentos. Igual ocurrirá con
los integrantes del equipo de Guaidó, López, Borges, Rosales, los miembros de
la Comisión Delegada de la AN legítima. Entendemos que necesitan ingresos para
vivir, pero en cuál presupuesto aparecen los montos, a quién le rinden cuentas.
Debemos suponer que la fuente de los ingresos de la
oposición que responde al Gobierno Provisorio proviene de “sus activos” CITGO y
Monómeros, además de la generosa ayuda del gobierno de los EEUU, pero aquellos
guarismos son tan secretos como los del gobierno de Maduro.
Recientemente leímos que el Congreso norteamericano le
solicitó al USAID rendición de cuentas sobre 600 millones de dólares que aprobó
para la oposición venezolana, pero la entidad no ha podido hacerlo porque está
a la espera del reporte de nuestros coterráneos opositores. Entendemos que el
destino de esos fondos, además de pagar los sueldos del funcionariado opositor,
también era para ayudas de medicina, comida y sostener la penetración política
en nuestros barrios capitalinos, el trabajo normal y nada subversivo que hacen
los partidos para sufragar gastos de sus cuadros medios.
El mismo gobierno de los EEUU no pareciera interesado
en tratar de evitar situaciones de corrupción con sus aliados en el mundo.
Acabamos de enterarnos lo que le costó a la Casa Blanca y al Congreso veinte
años de gobiernos corruptos en Afganistán, la bicoca de dos mil billones
dólares. Parece ser que lo importante para ellos es que cojan línea, lo demás
es secundario y tolerable. Estamos seguros que en la patria de Washington y
Lincoln debe haber mucho inconforme con este criterio.
En el contexto que venimos describiendo apreciamos que
nuestra oposición además de ser egoísta porque sólo acepta la unidad si la encabeza
su individual sabiduría y supremacista porque quiere ser el jefe que impone sus
criterios, también es tolerante con la corrupción del régimen porque descubrió
que también puede vivir de y con ella. Más aun, un importante sector de
opositores son parte de la burbuja de consumo que creó el gobierno para sí con
restaurantes, bodegones, urbanizaciones bien atendidas en las que nunca falta
agua y luz, la basura es recogida semanalmente y la seguridad está garantizada.
¿Estarán estas personas interesadas en apresurar un cambio de gobierno?
La ciudadanía pareciera estar atrapada en un
movimiento de pinzas que nos aprieta buscando tocarse en sus extremos. Ante
ello tenemos el deber de rebelarnos y romper con el esquema estacionario del
que se nutren un gobierno dictatorial, inepto, corrupto y cruel, por una parte,
y, por la otra, una oposición que es una moneda con una cara de lealtad pactada
con Maduro (la llamada Alacrana) y otra cara que sucumbe ante los atractivos
económicos que percibe por ejercer la oposición, ambas son corruptas y
proclives al sostenimiento del status
quo.
Necesitamos salirnos de ese patrón que aun cuando es
cada vez más pequeño, sigue dirigiendo nuestras vidas. Los partidos y
agrupaciones sociales, así como importantes individualidades que no lo
comparten tenemos que sentarnos a conversar para buscar rutas claras que nos
lleven a conformar una fuerza que rompa la inercia e impulse un movimiento que
encontrará aliados en todas las clases y estamentos sociales, partidistas,
económicos y militares. Es válido incluir a estos últimos porque ellos votan y tienen pensamiento político, también tienen su cuota
grande de presos políticos.
APARTARSE DE LA POLARIZACIÓN
IDEOLÓGICA
Hay que comenzar por diferenciarse de quienes han
hecho de la polarización ideológica su más fuerte baluarte para enganchar
apoyos de fuerzas geopolíticas y
generosos aportes financieros. Debemos combatir frontalmente al gobierno del dictador
Maduro por ser inmensamente corrupto, sumamente ineficiente, irresponsable,
depredador del ambiente y absolutamente cruel con quien considere y tilde de
enemigo político porque, pasando por encima de la Constitución y las leyes, los
persigue, apresa y tortura. Es necesario convocar a todo el no quiere nada con
Maduro pero no le gusta la actual oposición. En cualquier encuesta la mayoría
no está ni con el gobierno ni con la viciada oposición. En esa mayoría se
concentra la fuerza liberadora. En ella está presente el chavismo anti
madurista, eso también hay que entenderlo para poder invitarlo a participar.
El proceso electoral del 21 de noviembre lo organiza
el gobierno con un CNE y un TSJ que son de su dominio. No es difícil suponer
que no perderán los espacios que les son fundamentales como Bolívar por la
explotación minera, los estados fronterizos, Caracas, Falcón, Nueva Esparta y
otros, mientras que harán concesiones con algunos para impresionar a la
comunidad internacional y tratar de conseguir
la suspensión de las sanciones.
Las actuales negociaciones navegan hacia ese
escenario. Las dos partes lo saben. La oposición quiere más garantías
electorales y el gobierno el cese de las sanciones.
LAS NEGOCIACIONES EN MÉXICO
La mesa de negociación instalada en México con la
mediación de Noruega, la facilitación del gobierno de nuestros meros cuates y
el acompañamiento de Holanda y Rusia, revela que hay importantes innovaciones
porque, además de la completa discreción de sus integrantes, existen varios hechos
destacables: 1. Se aprecia que la
mediación está activa en el taller de reuniones de trabajo de las mesas
técnicas y encuentros ad hoc del
personal designado por Venezuela y la oposición, de acuerdo con esta
dinámica, -en principio- los temas que
maduren en el taller suben a la consideración de las partes para la decisión;
para el próximo viernes, 3 de septiembre, las partes, la mediación,
facilitación y acompañantes están convocados, de manera que prevemos que
podríamos tener un avance en ciernes; 2.
Los EEUU, temiendo informes optimistas de Noruega por ser mediadora y añorar el
éxito, por una parte, o reportes distanciados de la verdad por parte de la
oposición, por la otra, esta vez le pidió a Holanda que fungiese de acompañante;
por esa misma razón están presentes los Rusos como acompañantes, pero es para
que no les mienta el gobierno de Maduro; y finalmente, Nicolasito está a la
vera de Jorge para informar a su padre de cada palabra y aproximación a arreglo
que patrocine el Jefe de la Delegación de su Gobierno; 3. Las afirmaciones que anteceden no llevan la intención de ser
irónicas, por el contrario, para nosotros son evidencia de la importancia que
el Gobierno, los factores geopolíticos que son Rusia y los EEUU y la oposición le
confieren a las negociaciones facilitadas por México y mediadas por Noruega que
tiene amplia experiencia en la materia y está ávida de demostrarlo; 4. En vista de la seriedad que hasta
ahora muestran, debemos concluir que las conversaciones podrán ser largas, no
obstante, probablemente en el corto
plazo, sólo resolverán lo que tal vez puede resultar en poca cosa –claro, según el
cristal con que se mire-, tal y como que el gobierno mejore algunas garantías
electorales y libere un grupo de presos políticos versus el retorno del canje
de Diesel por petróleo.
Lo medular es que las actuales negociaciones navegan
hacia ese escenario. Las dos partes lo saben. La oposición quiere más garantías
electorales y el gobierno el cese de las sanciones.
MIENTRAS TANTO, QUÉ HACEMOS
Naturalmente, no es malo que exista una negociación,
pero no nos dejemos distraer con ello. El problema existe y existirá después
del viernes, 3 de septiembre. Lo único que motiva al Gobierno a sentarse a
negociar son las sanciones y no una inexistente fuerza de la oposición. El
Gobierno siente que, estando Holanda en la mesa de negociación, aunque sea como
mirón de palo (como dicen en el Dominó) le estará dirigiendo la palabra a los
EEUU.
Centrémonos en denunciar unas elecciones que además de
ser muy predecibles, son inútiles para el rescate institucional porque las
gobernaciones y alcaldías que le correspondan a la oposición no tendrán
presupuesto para gobernar, mientras que en paralelo el Protector del estado o
el Concejo Comunal o la Comuna tendrá los recursos para sostener su
infraestructura política en base a un deficiente bolsa CLAP y otras ayudas. Las
calles de nuestras ciudades y pueblos deben mostrarse solas el 21 de noviembre.
Convirtamos la abstención en acción. Que ese día nazca
la nueva oposición venezolana. La que combata con aguerrida civilidad, pero sin
cuartel al régimen hasta que se vea obligado a permitir que las instituciones
correspondientes puedan organizar unas elecciones verdaderamente libres, sin
presos políticos ni inhabilitados.
Ccs. 28 de agosto de 2021
Publicado por https://caigaquiencaiga.net/opinion-la-omnipresente-corrupcion-por-fernando-vegas/

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