El dorado término medio, “aurea mediócritas” lo llamaba Horacio, el
poeta romano. El justo medio de los griegos. Platón en su diálogo
Gorgias, nos dice que la parte racional ha de encontrar un equilibrio
que consista en un punto medio entre exceso y defecto. Aristóteles, en
su Crítica Nicomáquea identifica el justo término medio como un hábito
virtuoso.
El centro del espectro político tiene el valor del sensato sentido
común y el virtuosismo de lo justo. Pareciera que es el mejor ambiente
que la república puede ofrecer para que retornen las inversiones de
nacionales y foráneos al país, la economía refresque sus raíces, crezca y
florezca, participe de la cuarta revolución industrial, y aborde el
desarrollo con sus inmensas tareas en las áreas de salud, educación,
infraestructura civil, comunicacional y cibernética, planes de vivienda,
desarrollo científico y otras.
Claro, el aserto es de laboratorio. Traslademos el concepto a
Venezuela para examinar la posibilidad del predominio del centro
político sobre los extremos de izquierda y derecha.
VENEZUELA SIEMPRE HA TENIDO POCO ESPACIO PARA EL CENTRO Y
CUANDO PRESUNTAMENTE HA LOGRADO LLEGAR AL PODER, LO HA EJERCIDO
PRESIONADO POR LA DIESTRA O LA SINIESTRA
Cuando se fundó la República, el 5 de julio de 1811, necesariamente
la política general era extremista porque insuflada por las ansias
libertarias contra la Corona Española, los venezolanos estábamos en
guerra contra la Real decisión de retomar el poder colonial. No
obstante, los próceres de la patria no sólo supieron ganar batallas sino
también crearon el entramado constitucional y legal que dio orden
institucional al naciente estado y un rol de derechos y deberes para los
ciudadanos, todo inspirado fundamentalmente en la Revolución Francesa,
madre de todas las revoluciones, porque aunque la antecedió la
Revolución de Independencia de las Colonias Británicas en Norte América,
los principios de ésta también tuvieron mucho que ver con la
Ilustración Francesa. Esta etapa culminó en 1830 con la disolución de la
Gran Colombia. Fue la era de nuestros mejores dirigentes.
Luego asumió José Antonio Páez, como presidente de Venezuela
(1830-1835), pacificó al país y gobernó bajo la tolerada presión de la
oligarquía. Lo siguió José María Vargas, un ilustre presidente
(1835-1836) que sufrió un golpe de estado y fue derrocado por la
llamada Revolución de las Reformas, dirigida por prohombres de la
independencia como Santiago Mariño, Diego Ibarra, José Laurencio Silva,
Pedro Briceño Méndez, Andrés Level de Goda, Luís Perú de La Croix, José
Tadeo Monagas. Pretendían ellos la restauración de la Gran Colombia y,
además, denunciaban a la oligarquía integrada por españoles y criollos,
que no apoyaron la independencia y a quienes el gobierno devolvió
tierras que habían sido ofrecidas a los combatientes del Ejército
Libertador. De manera que no fue poco el ácido que recibió Vargas desde
el flanco político izquierdo del momento. El presidente Vargas renunció
el 24 de abril de 1836 y concluye su mandato el General Carlos
Soublette. El Centro no marcó ni un gol.
En 1839, concluidos los cuatro años del período de Vargas, resulta
electo por segunda vez el conservador General Páez (1839-1843). Durante
este período el Partido Liberal se asoma con el periódico Bandera
Nacional de Tomás Lander y luego se instala en el ambiente político
nacional de la mano de Antonio Leocadio Guzmán y su periódico, El
Venezolano. Así, aparece la clásica contradicción entre conservadores y
liberales, derecha e izquierda. Para el cuatrienio 1843-1847, resulta
electo Carlos Soublette quien hizo una buena presidencia, respetuosa de
los derechos ciudadanos. Habían 26 órganos de prensa en Caracas lo que
distinguía su respeto al derecho a la libertad de expresión, decretó el
cierre de las causas a los desterrados por motivos políticos y a raíz de
la crisis por la que pasaban los productores de café y cacao por la
caída de mercados extranjeros, el Ministro Aranda propuso al Congreso la
creación de un Instituto crediticio para ayudar a los productores con
préstamos de bajo interés que fue aprobado, pero después vetado por el
ejecutivo. Al llegar el año electoral de 1846, se inscriben las
candidaturas presidenciales de Antonio Leocadio Guzmán, Bartolomé Salóm,
José Feliz Blanco y José Tadeo Monagas. Guzmán era un agitador de las
ideas liberales y anti centralistas y los conservadores veían en él a un
propugnador de la revolución social, de manera que cuando sus
seguidores, entre ellos Francisco Rangel y Ezequiel Zamora, se alzan en
Barlovento, los Valles del Tuy y Villa de Cura, el Ejército -con Páez y
Monagas a la cabeza- los derrota, y Antonio Leocadio Guzmán es apresado,
enjuiciado y condenado a muerte. De nuevo el Centro es avasallado por
los extremos.
Con el apoyo de Páez, resulta electo presidente para el período
1847-1851 José Tadeo Monagas. Una vez en ejercicio de la presidencia,
Monagas se desprende del apoyo conservador de Páez, indulta a Antonio
Leocadio Guzmán y lo nombra primero Ministro del Interior y luego
Vicepresidente, naciendo la llamada Oligarquía Liberal que desgobernó al
país por once años en los que los hermanos Monagas se turnaron en el
poder desplegando nepotismo, corrupción, represión, crueldad,
desconocimiento a la Constitución y la leyes, enervamiento
institucional. Ya en ejercicio de su segunda presidencia 1855-1859, en
abril de 1857, el personalista y autoritario José Tadeo Monagas desiste
de su sueño de recrear la Gran Colombia pero insiste en gobernar
indefinidamente al extender a seis años el período presidencial y abolir
el impedimento de la reelección inmediata. Poco después, en marzo de
1858, es derrocado por el General Julián Castro quien fue convencido
para ello por los conservadores. Monagas, ayuno de respaldo militar,
renuncia y Castro decreta su expulsión del país y también la de Guzmán.
Se aviva la contradicción entre conservadores y liberales, los primeros
son centralistas y los segundos federalistas. El presidente Castro
convoca la Convención de Valencia para redactar una nueva Constitución.
La Constituyente se instala el 5 de julio de 1858 y en diciembre del
mismo año promulga la nueva Constitución. Muy tarde, había comenzado la
Guerra Federal que concluyó en abril de 1863 con el Tratado de Coche y
que según el historiador Rafael Arráiz Lucca dejó 200.000 muertos en 367
batallas y 2.467 enfrentamientos. (1)
En una guerra se evade el centro político y aun dentro de cada parte
beligerante se hace esquivo. Entre 1858 y 1861, hubo una sucesión de
presidentes y encargados de la presidencia. Castro, Pedro Gual, Manuel
Felipe Tovar y de nuevo Gual, hasta que asumió Páez la llamada Dictadura
Senil que ejerció hasta el 22 de mayo de 1863 cuando se firmó el
Tratado de Coche y le entregó la presidencia al General Juan Crisóstomo
Falcón, Jefe del Ejército victorioso.
En abril de 1864, se aprobó la Constitución Federal, considerada
progresista para la época con elección presidencial directa y períodos
de cuarto años sin reelección inmediata. Veinte estados integran la
República Federal. Un catálogo de derechos ciudadanos y se proclama la
democracia como principio de gobierno. Una curiosidad, la pena máxima de
prisión era de diez años.
Falcón es electo presidente para el período 1865-1869 y el país entra
en un período de rebeliones regionales que debe sofocar dejando como
encargado de la presidencia al primer designado, Antonio Guzmán Blanco.
En marzo de 1868 se alza en Oriente José Tadeo Monagas con su Revolución
Azul. Falcón se siente desbordado por la crisis política y renuncia en
abril del mismo año. Otra vez, una seguidilla de presidentes encargados y
provisionales, siendo el último de la misma José Ruperto Monagas
(Feb.1869-Abr.1870), hijo del caudillo José Tadeo, fallecido el 13 de
noviembre de 1868. Guzmán Blanco regresa del exilio y entra por Coro en
febrero de 1870, se pone en campaña y acorrala al gobierno de José
Ruperto que el 27 de abril del mismo año rinde la plaza.
Comienza la era de Antonio Guzmán Blanco, el hijo mayor de Antonio
Leocadio Guzmán. Gobernará al país por 18 años ya directamente como
presidente o por intermedio de dos creaciones políticas suyas, Francisco
Linares Alcántara y Joaquín Crespo. Tirios y troyanos reconocen los
avances institucionales (nuevas leyes y códigos, Registro y Matrimonio
Civil), de infraestructura civil (Palacio Federal y otras edificaciones
de gobierno, teatros, carreteras, ferrocarriles), educación pública
obligatoria y gratuita. Se desarrollan políticas de salud pública. En
Caracas, Valencia y otras ciudades se atienden los servicios públicos
(luz, acueducto, pavimentación de calles, construcción de puentes y
bulevares, parques y balnearios). El fin, Venezuela y sobretodo su
ciudad capital, crecen y se modernizan. (2)
La otra cara de la moneda era el ejercicio omnímodo y corrupto del
poder. Los famosos empréstitos ingleses -cuyos ingresos se ven reducidos
por las comisiones que se quedan en el camino- es verdad que se usaron
para obras públicas, pero también para hacerse rico, pagar conciencias y
apagar rebeliones. Un ilustrativo ejemplo del robo a la república se
observa en la cuenta que presenta el general e historiador Level de Goda
(citado por Ramón Díaz Sánchez) del empréstito inglés de 1864, según la
cual ingresaron al Tesoro de Venezuela 1.480.349,05 pesos y las aduanas
pagaron a los agentes ingleses 2,590.738,05 pesos, de manera que
comenzando ya había un déficit de 1.110.388,95 pesos que creció más con
el tiempo. (3)
Guzmán Blanco controlaba a los caudillos regionales mediante una
suerte de arte represiva que consistía en eliminarles por ley las
fuentes locales de financiamiento para ponerlos a depender del gobierno
central y, por otra parte, ofrecerle prebendas. (4)
Concluye la era Guzmancista en 1887, cuando el Ilustre Americano se
marcha definitivamente a Europa. Entre ese año y 1899 Venezuela tiene
siete presidentes que arriban al cargo por designación, elección del
Consejo Federal, un golpe de estado y una elección directas
fraudulenta. (5)
Concluyendo el Siglo XIX, el 22 de octubre de 1899, entra triunfante
en Caracas, el general Cipriano Castro después de invadir con 60 hombres
a caballo por la frontera del Táchira. En un rutilante Bliestgrick
impone su Revolución Liberal Restauradora. Con el general Juan Vicente
Gómez al mando del Ejército, Castro acabó con los alzamientos regionales
y pacificó al país. En 1908, su compadre Juan Vicente lo derrocó y por
27 años gobernó con una férrea y cruel dictadura.
Lo que viene después es historia contemporánea y el lector tendrá su
propio juicio para detectar si hubo o no gobiernos de Centro. Tal vez
podría calificarse como tal el de Isaías Medina Angarita, (período
1941-1946) que no pudo concluir su mandato porque fue derrocado por una
rebelión cívico militar el 18 de octubre de 1945. En nuestra opinión fue
un gobierno de talante democrático y equilibrado que sin embargo era
visto de manera distinta por el importante sector político opositor que
conspiró para tumbarlo.
La apretada síntesis de las experiencias gubernamentales del Siglo XIX lleva la intención de demostrar que a) ninguno de ellos cumplió sostenidamente una política de centro; b) las tendencias dominantes fueron conservadoras o liberales, de derecha o izquierda; c)
En mayor o menor grado fueron gobiernos viciosos por acaparadores de
tierras, comisionistas de empréstitos, manipuladores interesados de
aduanas, peculadores y chantajistas, aunque hay dos notables ejemplos de
lo diametralmente contrario que deben ser los de Vargas y Soublette; d)
el exacerbado personalismo y su contraparte que es la adulancia,
predominan en los políticos de los poderes ejecutivo y legislativo, para
quienes lo vital es escalar la cima sin importar cómo se hace; e)
en general, una vez sentado en el “solio”, la intención de mantenerse
en el poder se manifiesta tarde o temprano; sus declaraciones de amor y
sacrificio por la patria son pura demagogia.
LA OPOSICION ESTA ENTRAMPADA EN UNA LUCHA IDEOLÓGICA QUE
DISTRAE LA ATENCIÓN DE LAS CONDUCTAS PERSONALISTAS Y APROVECHADORAS QUE
CONSPIRAN CONTRA LA UNIDAD
Si nos trasladamos a la actualidad encontraremos pocos cambios. El
gobierno se conduce desde una posición de izquierda que es más
declarativa que real, mientras en la oposición predominan posiciones
matizadas de derecha. En ambas la democracia sucumbe ante dogmas y
conductas reñidas con la libertad de ideas, de opinión, de derechos y de
garantías.
Los desaciertos y corruptelas del Gobierno de Maduro, el nepotismo,
la represión, el maltrato a la ciudadanía, el desconocimiento de la
Constitución, la ilegal manipulación de las instituciones públicas, la
facilidad con que mienten, el ventajismo electoral siempre presente y,
desde 2016 para acá, el añadido fraude electoral, todo ello tiene
antecedentes en nuestra propia vida republicana. Si es que en 1850, y
para más similitud, en plena hegemonía de los Monagas, hasta se
manifestó un adelanto del contemporáneo Arco Minero y se desató una
fiebre del oro descubierto en el área del río Yuruari. (6)
Un gobierno que se dice socialista y revolucionario, no obstante sólo
tiene en común con la URSS y Cuba, el carácter autoritario de sus
gobiernos y la acción represiva contra los ciudadanos que los adversan.
Este gobierno podrá parecerse al Stalin que corre por la redes
desplumando a una gallina viva y después dándole de comer maíz de su
caja Clap, pero no le conocemos planes económicos quinquenales como
aquellos con los que a sangre y fuego éste industrializó su país.
Conviene recordar que la URSS fue la superpotencia que polarizó el poder
mundial con los EEUU. El PIB de la URSS para el año 1989 era de $ 2,6
billones, naturalmente comparado con el de EEUU de $5,9 billones denota
gran diferencia, pero queda sólo por debajo del de Japón de $3,1
billones, (7) mientras es superior a todos los demás. (8)
Por otra parte, está Cuba que es un país pobre, sin otro recurso
natural importante que no sean sus hermosas playas y otros escenarios
naturales, pero cuenta con una red hotelera de primera que provee
puestos de trabajos e ingresos al país, además es un estado organizado
con un cuerpo diplomático que se hace sentir en el mundo. Posee un buen
sistema educativo y de salud, universal y efectivo. Claro, también tiene
la otra cara de la moneda pues es un severo régimen dictatorial, sin
elecciones libres porque están monopolizadas por un partido único que
sólo admite algunas personalidades independientes en las elecciones para
los miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Por cierto en
su organigrama no aparecen ni Concejos Comunales ni Comunas. (9) Para
nosotros es evidente que el gobierno de Maduro se parece mucho al Cubano
en lo dictatorial y muy poco en lo demás.
Nuestra oposición se empecina en buscar un enemigo externo en Cuba,
en el Foro de San Pablo o el Grupo de Puebla. Tal y como el gobierno
hace con el imperialismo. A los cubanos las redes de oposición los
pusieron a ejercer funciones registrales y notariales. No sé cuántos
cubanos le habrán recibido a usted un documento en esos sitios, amigo
lector, a nosotros y conocidos nuestros, nunca. Hablan mal de los
médicos cubanos pero son ellos quienes atienden al pueblo en los CDI.
Nos preguntamos, ¿será que de allí salen enemistados con Cuba quienes
consultan los médicos de la isla por lo que leen en WhatsApp? Es
probable que ayuden en materia de inteligencia y contrainteligencia,
pero la parte dura de ésta, incluyendo las detenciones y torturas, están
en manos criollas, así como todas las decisiones. Igualmente, los rusos
no se involucran en este último sentido, tampoco los chinos lo hacen.
Sólo tienen personal aquí para atender sus equipos tácticos de combate.
Aunque nos pese decirlo, los responsables de los desmanes que se cometen
son malos venezolanos en búsqueda de negocios y privilegios, simple
mejoras de ingresos, satisfacción de gustos viciosos, asquerosa
adulancia y, los que menos, por estímulos ideológicos y políticos.
Algo no anda bien con la táctica de hacernos partícipe de una lucha
ideológica que no ayuda a lo interno. Atención, no decimos que la
presencia cubana esté basada en las prédicas de San Francisco de Asís.
En la lid ideológica, en la que sí están presentes en todas partes,
tendrán políticas solidarias (como las puede tener Maduro cuando manda
oxígeno a los hospitales del Norte de Brasil), pero aquí tienen
intereses -como todos los países- porque reciben petróleo a cambio de
asesorías en educación, deporte y cultura y seguramente en otras áreas,
contrapartida ésta que puede ser más o menos intangible. Antes también
tenían acceso a muchos negocios que hoy son inexistentes por la
situación económica venezolana.
Nuestra oposición esta tan mal por el abuso demagógico de muchas de
sus equivocadas propuestas, aseveraciones y consignas que hay un enorme
desencanto con su dirigencia porque pareciera que sólo ha sido útil para
atornillar en el poder a un gobierno que debería caerse por la escasez
de recursos, y su profusión de ineficacia, ineptitud, represión, abuso y
desparpajo para mentir.
Lo último que acaba de ocurrir es que, como no hay capacidad de
liderazgo dentro de la dirigencia criolla, el rol de jefe lo asumió el
embajador de los EEUU en Venezuela con sede en Bogotá. Convocó a una
lista de dirigentes opositores para organizarlos con un nuevo plan.
Parece insólito porque, -sin negar la necesidad de tener alianzas
externas y entre ellas la de los EEUU es muy importante- a nadie le
puede parecer apropiado que no sean los venezolanos quienes abanderen y
dirijan la oposición. Es que se la estamos poniendo muy fácil al
gobierno. Con esta conducta estamos condenados a restringir los apoyos
en lugar de ampliarlos
¿QUÉ HACEMOS?
Entendemos que el nuevo abordaje no puede privilegiar lo ideológico
tal y como se viene haciendo. Hay que bajarle el nivel porque este
gobierno no es ni revolucionario ni socialista. Es un régimen anti
democrático, es una dictadura inútil, ígnara, corrupta, sórdida y cruel y
es así como debemos dirigirnos a ella para ampliar el apoyo popular y
el de los estamentos sociales críticos en este momento: el de los
jóvenes profesionales que se están marchando a otros lugares del mundo
porque aquí no ven futuro y el militar, al que sectores opositores han
buscado para que se rebelen y cuando lo hacen o tienen la intención de
hacerlo y son apresados, los olvidan, no son capaces de hacer campañas
por su libertad y brindarle solidaridad a sus familias. Todos podemos
tener ideología pero hay que tener pertinencia para usarla y agitarla,
si sabemos que el gobierno no es revolucionario ni socialista por sus
ejecutorias porque nos empeñamos en atacarlo por socialista porque no lo
somos ni nos gusta. Eso es una impertinencia que estrecha los vasos
comunicantes con la ciudadanía que es política e ideológicamente diversa
y debemos unirla por lo que nos es común el amor por la patria, el
comportamiento ético, las ansias de libertad y democracia, el derecho a
pensar que todos podemos acceder a un futuro de crecimiento, progreso y
bienestar. Hay que poner el acento en los vicios palpables del gobierno
que son muchos y, a la par, presentar una oferta positiva, una solución
que los buenos -que son la mayoría- sientan que los incluye.
Para el gobierno de Maduro cuyas credenciales de revolucionario y
socialista son muy pobres, es indispensable el apoyo cubano, es una
franquicia que los ayuda a presentarse con los países que integran el
Movimiento de los No Alineados para concitar su apoyo en los foros
mundiales, se trata de la nada subestimable cantidad de 120 estados.
(10) Es pertinente preguntarnos cuál es la política que adelanta hacia
ellos la Cancillería sita en Bogotá.
Es un tema para desarrollar con profundidad y no podemos agotarlo
aquí, pero es necesario que se aborde -y se haga por el Centro- para
poder perfilar políticas que permitan fortalecernos internamente, tanto
como para poder retar al gobierno con un poderoso movimiento cívico
nacional. Esto, más la ayuda de nuestros numerosos aliados
internacionales y la propia debilidad del gobierno, propiciará la
entrega de la carta de despido al dictador.
Caracas, 4 de abril de 2021
- La Guerra Federal (1859-1863) https://doi.org/10.2307/j.ctvm7bbhz.26
- Yépez Colmenares, Germán. Modernización, medicina, enfermedades y salud pública en la ciudad de Caracas (1870-1877)í https://ww.scielo.br/pdf/hcsm/v9s0/04.pdf
- “Guzmán,
elipse de una ambición de poder” de Ramón Díaz Sánchez, Editorial
Mediterráneo, 1975. Diego de León, 39, Madrid. Páginas 134 a la 137.
- LOS
INTERESES BRlTANlCOS Y LA POLlTlCA EN VENEZUELA EN LAS ULTIMAS DECADAS
DEL SIGLO XIX.* María Elena Gonzalez Deluca. Unlversldad Central de
Venezuela Facultad de Humanldades y Educación, Escuela de Historia (ver
pág, 117) https://core.ac.uk/download/pdf/39087848.pdf
- Hermógenes
López (1888) interino, designado por Guzmán Blanco; Juan Pablo Rojas
Paul (1888-1890) electo por los estados federales; Raimundo Andueza
Palacio (1890-1892) electo pero quiso ampliar el período presidencial y
se le alzó Joaquín Crespo; lo sucede el interinato de Guillermo Tell
Villegas (1892) quien renuncia y lo sigue el sobrino, Guillermo Tell
Villegas Pulido (1892), a los tres último los tumba Joaquín Crespo y su
Revolución Legalista; Joaquín Crespo (1892-1898), elecciones directas;
Ignacio Andrade (1898-1899), elecciones fraudulentas en perjuicio del
General José Manuel Hernández, lo derrocó el general Cipriano Castro y
su Revolución Liberal Restauradora.
- Descubren oro en el Yuruari en 1850 https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/dhv/entradas/m/monagas-jose-tadeo-gobiernos-de/
- La BBC muestra el poderío de la desaparecida URSS https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38010934
- PIB de Japón y otros países https://datosmacro.expansion.com/pib?anio=1989
- Oreganigrama de la República de Cuba http://www.parlamentocubano.gob.cu/index.php/estadocubano/
- Movimiento de naciones no alineadas (Mnoal) http://www.mppre.gob.ve/2019/10/22/mnoal-principios-bases-integrantes/
Publicado por Reporte Final